Por qué tus correos corporativos llegan a spam (y cómo resolverlo)
El problema es más común de lo que parece
Envías un presupuesto a un cliente y nunca responde. Le escribes de nuevo y dice que no lo recibió. Revisas tu bandeja de enviados y ahí está, perfectamente redactado. ¿Qué pasó?
Tu correo llegó a spam. Y no porque hayas escrito algo sospechoso, sino porque tu dominio no tiene configuradas las tres credenciales que los servidores de correo modernos exigen para confiar en ti: SPF, DKIM y DMARC.
Imagina que alguien llega a una reunión diciendo que va de tu parte. El portero tiene tres formas de verificarlo:
- SPF — verifica que el correo salió de un servidor que tú autorizaste. Es como una lista de empleados con permiso de hablar en tu nombre.
- DKIM — añade una firma digital al mensaje para que nadie pueda alterarlo en el camino. Es como un sello de lacre en el sobre.
- DMARC — le dice a los demás servidores qué hacer si alguien intenta suplantar tu dominio. Es la política que cierra el ciclo.
Si los tres están bien configurados, Gmail, Outlook y el resto de los grandes proveedores confían en tus mensajes y los entregan en la bandeja principal.
Puedes hacer una prueba rápida con herramientas gratuitas como MXToolbox o Mail-Tester. Ingresa tu dominio y en segundos verás si SPF, DKIM y DMARC están presentes y correctamente configurados.
Si alguno aparece como faltante o inválido, el problema ya está identificado. Lo que sigue es corregirlo desde el panel de DNS de tu hosting.
Ese es el escenario más frustrante: reportas el problema a soporte, recibes una respuesta genérica y la situación no mejora. La entregabilidad de correos es técnica y requiere atención específica, no una respuesta de plantilla.
En Alojamiento LATAM configuramos SPF, DKIM y DMARC en todos los planes de hosting. Antes de entregar cualquier cuenta nueva, verificamos que los correos pasen las tres validaciones enviando mensajes de prueba a Gmail y Outlook. No es un extra: es parte del servicio.
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